metas incipientes
Escribo esto desde el individualismo que nos caracteriza en esta era que algunos han terminado por denominar post-moderna.
Sí, estoy en etapa individual donde no sé ni qué me satisface ni hacia dónde voy. He terminado el cuarto año de la carrera de Artes Plásticas en La Esmeralda, y sigo debatiéndome en la inmensa escala de grises de la vida, personal, escolar, laboral, amorosa, espiritual, en fin.
Mi todo se encuentra confundido. Una vez me peleé con el ex-guitarrista de mi grupo cuando después de una semana de comentarios por abajo del agua sobre mi no cooperación para mantener limpia la casa que un amigo nos estaba prestando, me hartaron todos y estallé, para que luego me dijera que cuando tenía problemas con alguien él se tornaba a la auto-evaluación para saber qué estaba haciendo mal. Puras mentiras para sentirse bien consigo mismo y salir avante en la discusión, pero su mentira se me quedó grabada. A pesar de ser un ratero, le voy a hacer caso en este momento y me voy a poner a pensar en qué estoy haciendo mal. Escribiendo, como siempre, a manera de catarsis, para alejarme, desdoblarme y ver a qué llego.
Me siento a veces en un hoyo, del cual no puedo salir. Me siento a trabajar y me ataca un sentimiento de desolación, me agarra la hueva de la mano y no me puedo concentrar... ¿será que he agotado mi energía con respecto al despacho? ¿Será el hecho de que este año ha sido sumamente difícil económicamente que me estoy dejando caer en la apatía? Es necesario estas vacaciones retomar fuerzas y levantar el negocio... no se nos puede caer por dos o tres personas que han abandonado la nave. Necesito sentarme con ganas a hacer esto o si no, vamos a tronar.
Mi economía me tiene sumamente preocupado. Hemos cobrado muy poco dinero y no he podido aportar a mi hogar, ni hacer o comprar muchas cosas que quiero. Sí, me agradan las cosas materiales como a todos e igual que a todos, y es frustrante ir a la librería, al puesto de CD's (originales, claro) o a la tienda de cómics y no poder comprar todo lo que quisiera. Esto se resume a dos razones, soy estudiante, lo que me exhige tiempo y concentración fuera del negocio y no me esfuerzo lo suficiente como diseñador.
Llevo mucho tiempo pidiendo que lo único que no me falte sea fuerza y determinación para hacer los proyectos que quiero. Más o menos logré sacar el semestre... me costó y le costó bastante a las personas que me rodean, mi nula paciencia, mi desconexión con lo que pasa a mi alrededor, mi egoísmo al sólo preocuparme por mí y esperar a que mi hermano y René se fletaran y me pusieran el dinero en la mano sin habérmelo ganado realmente.
Todo esto tiene que cambiar desde ahora. Obtuve logros en la escuela, como artista, personales, pero me llevé entre las patas mucho y a muchos y esa no es la manera en que quiero hacer las cosas, ya no. Me interesa abrirme, pero no para criticar, o si lo hago, al menos que sea de una manera constructiva.
Acabo de pelearme con mi madre y eso nunca me ha agraddo, es la resaca de la presión. Entre todos me echaron la mano para que no fuera tanta, pero también les falló en el sentido de que me veían presionado, corriendo de un lado a otro y sí, el humor y el buen talante se desgastan si a diario te dicen que estás encabronado o negativo, que nada te gusta, en fin. Si me hubieran dado el espacio personal que necesitaba, y no me refiero a condescendencia ni mucho menos, quizás habría estado de mejor humor, pero, necesariamente, si le dices a alguien a diario que está negativo o le preguntas porqué está enojado, llegará el momento en que eso será verdad.
Lo cierto es que sentir que estaba fallando con todo no ayudó tampoco. Iba a la escuela y sentía que no rendía, llegaba a la casa, a chambear y pasaba lo mismo.
Creo definitivamente que apenas pude manejar estos meses, casi se me escapan. No dejaré que eso ocurra.
Es hora de volverme más zen, pero desde adentro, bien, mantenerme en paz y dejar que la energía fluya o me voy a volver loco y seguiré en conflicto con los que me rodean. Tratar de escribir más seguido podría funcionar. A fin de cuentas es el ejercicio previo a las dos o tres novelas que tengo en mente. Ojalá pueda escribirlas y publicarlas y al menos sean buenas, pero, mientras tanto, me quedan dos campos en los cuales centrar mi atención... la escuela, primero que todo, y DostM Soluciones, empresa líder en su ramo.
Y ni siquiera me pregunten hoy sobre mi vida amorosa. Mis sentimientos son un caos. Esto habrá que meditarlo dibujando o trepado en la azotea viendo la calle, como se me ha hecho costumbre.
herrar es umano
Sí, estoy en etapa individual donde no sé ni qué me satisface ni hacia dónde voy. He terminado el cuarto año de la carrera de Artes Plásticas en La Esmeralda, y sigo debatiéndome en la inmensa escala de grises de la vida, personal, escolar, laboral, amorosa, espiritual, en fin.
Mi todo se encuentra confundido. Una vez me peleé con el ex-guitarrista de mi grupo cuando después de una semana de comentarios por abajo del agua sobre mi no cooperación para mantener limpia la casa que un amigo nos estaba prestando, me hartaron todos y estallé, para que luego me dijera que cuando tenía problemas con alguien él se tornaba a la auto-evaluación para saber qué estaba haciendo mal. Puras mentiras para sentirse bien consigo mismo y salir avante en la discusión, pero su mentira se me quedó grabada. A pesar de ser un ratero, le voy a hacer caso en este momento y me voy a poner a pensar en qué estoy haciendo mal. Escribiendo, como siempre, a manera de catarsis, para alejarme, desdoblarme y ver a qué llego.
Me siento a veces en un hoyo, del cual no puedo salir. Me siento a trabajar y me ataca un sentimiento de desolación, me agarra la hueva de la mano y no me puedo concentrar... ¿será que he agotado mi energía con respecto al despacho? ¿Será el hecho de que este año ha sido sumamente difícil económicamente que me estoy dejando caer en la apatía? Es necesario estas vacaciones retomar fuerzas y levantar el negocio... no se nos puede caer por dos o tres personas que han abandonado la nave. Necesito sentarme con ganas a hacer esto o si no, vamos a tronar.
Mi economía me tiene sumamente preocupado. Hemos cobrado muy poco dinero y no he podido aportar a mi hogar, ni hacer o comprar muchas cosas que quiero. Sí, me agradan las cosas materiales como a todos e igual que a todos, y es frustrante ir a la librería, al puesto de CD's (originales, claro) o a la tienda de cómics y no poder comprar todo lo que quisiera. Esto se resume a dos razones, soy estudiante, lo que me exhige tiempo y concentración fuera del negocio y no me esfuerzo lo suficiente como diseñador.
Llevo mucho tiempo pidiendo que lo único que no me falte sea fuerza y determinación para hacer los proyectos que quiero. Más o menos logré sacar el semestre... me costó y le costó bastante a las personas que me rodean, mi nula paciencia, mi desconexión con lo que pasa a mi alrededor, mi egoísmo al sólo preocuparme por mí y esperar a que mi hermano y René se fletaran y me pusieran el dinero en la mano sin habérmelo ganado realmente.
Todo esto tiene que cambiar desde ahora. Obtuve logros en la escuela, como artista, personales, pero me llevé entre las patas mucho y a muchos y esa no es la manera en que quiero hacer las cosas, ya no. Me interesa abrirme, pero no para criticar, o si lo hago, al menos que sea de una manera constructiva.
Acabo de pelearme con mi madre y eso nunca me ha agraddo, es la resaca de la presión. Entre todos me echaron la mano para que no fuera tanta, pero también les falló en el sentido de que me veían presionado, corriendo de un lado a otro y sí, el humor y el buen talante se desgastan si a diario te dicen que estás encabronado o negativo, que nada te gusta, en fin. Si me hubieran dado el espacio personal que necesitaba, y no me refiero a condescendencia ni mucho menos, quizás habría estado de mejor humor, pero, necesariamente, si le dices a alguien a diario que está negativo o le preguntas porqué está enojado, llegará el momento en que eso será verdad.
Lo cierto es que sentir que estaba fallando con todo no ayudó tampoco. Iba a la escuela y sentía que no rendía, llegaba a la casa, a chambear y pasaba lo mismo.
Creo definitivamente que apenas pude manejar estos meses, casi se me escapan. No dejaré que eso ocurra.
Es hora de volverme más zen, pero desde adentro, bien, mantenerme en paz y dejar que la energía fluya o me voy a volver loco y seguiré en conflicto con los que me rodean. Tratar de escribir más seguido podría funcionar. A fin de cuentas es el ejercicio previo a las dos o tres novelas que tengo en mente. Ojalá pueda escribirlas y publicarlas y al menos sean buenas, pero, mientras tanto, me quedan dos campos en los cuales centrar mi atención... la escuela, primero que todo, y DostM Soluciones, empresa líder en su ramo.
Y ni siquiera me pregunten hoy sobre mi vida amorosa. Mis sentimientos son un caos. Esto habrá que meditarlo dibujando o trepado en la azotea viendo la calle, como se me ha hecho costumbre.
herrar es umano

