el día después
Tras 365 días y sus plus bisiesteros, multiplicados por 30, debería ser asaltado por meditaciones de vida y volver a ponerme en mi estado normal meditabundo sobrepensador y sobreanalizador para seguir separando cuerpo, mente y espíritu. No lo haré. Me siento igual que ayer y creo que me seguiré sintiendo igual mañana, sólo que una vez que tenga que anotar mi edad en algún documento, tendré que recordar que ya empiezan con tres los dos dígitos que debo anotar.
Como siempre, hice lo que me gusta en mi cumpleaños, leí un poco, escuché alguno de mis discos favoritos y vi a los cuates del alma y también amiguitas que mantienen a la bestia un poco dócil de vez en vez en lo que encuentro a alguien que me anime de otro modo, en otro nivel y ella se anime igual. No me dio tiempo de dibujar o echar una buena partida en algún videojuego, pero no se puede todo, hubo que trabajar un poco también. Eso ya lo haré hoy, en el día después.
Es curioso ver cómo cada año que pasa se refleja en tus festejos aniversariales (si es que existe esa palabra). El número de gente que te habla o ve es directamente proporcional a cómo los trataste en el año... y el ausentismo y la hueva con la que se comportaron muchos me deja ver que este año la dedicación al trabajo y la escuela sí cobraron su impuesto. Al menos los e-mails y los SMS no dejaron que mi autoestima se cayera, pero bueno, tras un año de relaciones sociales por messenger y promesas no cumplidas, creo que no podía esperar demasiado, y no lo hice. Habló quien tenía que hablar, vi a quien tenía que ver y no invité ni vi a quien no tenía que ver ni invitar. No me quejo, tengo un grupo sólido de amigos que ya no me decepcionan porque los conozco bien y se dónde fallamos todos, y lo bueno es que quedan los que nunca fallan y cumplen como se les da la gana, pero cumplen.
Dentro de lo que cabe, fue un buen festejo para cerrar lo que ha sido el principal contendiente a la corona del año más difícil, extraño y aleccionador de toda mi ahora treintañera vida.
Definitivamente, la ingenuidad es una cualidad que me han hecho perder a punta de madrazos y puñaladas en la espalda, de honestidad y de enfrentamientos a mi indisposición de aflojar el músculo amatorio y reforzar el analizador, de retomar al holístico yo en pos de una energía más limpia y un aura sana. En orden cronológico. Creo que aún me queda un poco de ese oro molido, espero no me lo hagan perder muy pronto.
Bien, pues ha sido inevitable la introspección retrospectiva, quizás reapunte en este texto en el transcurso del día mientras termino de digerir lo que traigo. Para no hacerme trampa, mejor le pongo dos puntos a lo hecho y no hecho (empezando por lo fácil) y de ahí sacamos la balanza final:
-Ayer cumplí 30 años de vida.
-Nos traicionaron tres 'amigos', por supuesto no los he perdonado, porque no fue por pendejos, fue por culeros, y esos no tienen derecho a llamarse amigos. Ya los perdonaré, pero no lo olvidaré. Y definitivamente es imposible seguirles llamando amigos... si es que algua vez lo fueron.
-Pasé otro año sin novia, las que me quieren no las quiero y las que quiero no me quieren. Damn it. Ahí para el 2006.
-Terminé milagrosa y decentemente (puros nueves y dieces, como buen niño) dos semestres más de la carrera, octavo y noveno. Queda un semestre.
-Este año tampoco me pude comprar un auto, gracias a mis tres 'amigos'.
-Mi Playstation2 murió por la causa, dejándome sin escape virtual a mi locura cotidiana. Pero el buen Ariel me prestó su PSone para salirme al quite.
-Logré dominar mejor mi mal genio. Claro, después de un funesto accidente en el que mi escritorio de trabajo y un CD de un cliente resultaran perjudicados y así, mi economía y la de la empresa. No lo vuelvo a hacer, no lo vuelvo a hacer...
-Bush, Montiel, Blair, Bin Laden, Bejarano y demás ojetes ratas y terroristas siguen libres, haciendo lo que quieren y mofándose en nuestra cara por su impunidad perenne.
-Conservé a los buenos amigos e hice un par nuevo. Saldo a favor.
-La gente sigue teniendo hambre y frío. Eso es imperdonable e inaceptable. Hay que hacer más, empezando por mí. Lo que ofende en el alma es que los esfuerzos por ayudar se vean ensombrecidos por más de esos culeros y ratas que andan sueltas e impunes.
-Sigo distrayéndome de lo lindo bajando imágenes y música de la internet. Focus... focus...
-Me dijeron que era perfecto, que sólo me hacía falta tener lana. :)
-JA
-Estoy optudimóder de la deshonestidad. Incluyendo la mía que trato de disfrazar como blanca. Gracias, Pucca, trataré de ser un poco más como usted.
-Mi Pillow Medical Woman intentó quitarme de encima al gremlin del reflujo, pero como andaba volviéndome loco en el proceso, tuvimos que abandonar tratamiento médico. Gracias de todos modos, se le extrañará un año entero.
-Recordé que la primer persona que debo consentir y que debe importarme soy yo. Y como Germán Dehesa, me compré unos tenis Puma 'perrones'. Entre otros gastos, como cómics, dvd's, cd's, etc.
herrar es umano
Como siempre, hice lo que me gusta en mi cumpleaños, leí un poco, escuché alguno de mis discos favoritos y vi a los cuates del alma y también amiguitas que mantienen a la bestia un poco dócil de vez en vez en lo que encuentro a alguien que me anime de otro modo, en otro nivel y ella se anime igual. No me dio tiempo de dibujar o echar una buena partida en algún videojuego, pero no se puede todo, hubo que trabajar un poco también. Eso ya lo haré hoy, en el día después.
Es curioso ver cómo cada año que pasa se refleja en tus festejos aniversariales (si es que existe esa palabra). El número de gente que te habla o ve es directamente proporcional a cómo los trataste en el año... y el ausentismo y la hueva con la que se comportaron muchos me deja ver que este año la dedicación al trabajo y la escuela sí cobraron su impuesto. Al menos los e-mails y los SMS no dejaron que mi autoestima se cayera, pero bueno, tras un año de relaciones sociales por messenger y promesas no cumplidas, creo que no podía esperar demasiado, y no lo hice. Habló quien tenía que hablar, vi a quien tenía que ver y no invité ni vi a quien no tenía que ver ni invitar. No me quejo, tengo un grupo sólido de amigos que ya no me decepcionan porque los conozco bien y se dónde fallamos todos, y lo bueno es que quedan los que nunca fallan y cumplen como se les da la gana, pero cumplen.
Dentro de lo que cabe, fue un buen festejo para cerrar lo que ha sido el principal contendiente a la corona del año más difícil, extraño y aleccionador de toda mi ahora treintañera vida.
Definitivamente, la ingenuidad es una cualidad que me han hecho perder a punta de madrazos y puñaladas en la espalda, de honestidad y de enfrentamientos a mi indisposición de aflojar el músculo amatorio y reforzar el analizador, de retomar al holístico yo en pos de una energía más limpia y un aura sana. En orden cronológico. Creo que aún me queda un poco de ese oro molido, espero no me lo hagan perder muy pronto.
Bien, pues ha sido inevitable la introspección retrospectiva, quizás reapunte en este texto en el transcurso del día mientras termino de digerir lo que traigo. Para no hacerme trampa, mejor le pongo dos puntos a lo hecho y no hecho (empezando por lo fácil) y de ahí sacamos la balanza final:
-Ayer cumplí 30 años de vida.
-Nos traicionaron tres 'amigos', por supuesto no los he perdonado, porque no fue por pendejos, fue por culeros, y esos no tienen derecho a llamarse amigos. Ya los perdonaré, pero no lo olvidaré. Y definitivamente es imposible seguirles llamando amigos... si es que algua vez lo fueron.
-Pasé otro año sin novia, las que me quieren no las quiero y las que quiero no me quieren. Damn it. Ahí para el 2006.
-Terminé milagrosa y decentemente (puros nueves y dieces, como buen niño) dos semestres más de la carrera, octavo y noveno. Queda un semestre.
-Este año tampoco me pude comprar un auto, gracias a mis tres 'amigos'.
-Mi Playstation2 murió por la causa, dejándome sin escape virtual a mi locura cotidiana. Pero el buen Ariel me prestó su PSone para salirme al quite.
-Logré dominar mejor mi mal genio. Claro, después de un funesto accidente en el que mi escritorio de trabajo y un CD de un cliente resultaran perjudicados y así, mi economía y la de la empresa. No lo vuelvo a hacer, no lo vuelvo a hacer...
-Bush, Montiel, Blair, Bin Laden, Bejarano y demás ojetes ratas y terroristas siguen libres, haciendo lo que quieren y mofándose en nuestra cara por su impunidad perenne.
-Conservé a los buenos amigos e hice un par nuevo. Saldo a favor.
-La gente sigue teniendo hambre y frío. Eso es imperdonable e inaceptable. Hay que hacer más, empezando por mí. Lo que ofende en el alma es que los esfuerzos por ayudar se vean ensombrecidos por más de esos culeros y ratas que andan sueltas e impunes.
-Sigo distrayéndome de lo lindo bajando imágenes y música de la internet. Focus... focus...
-Me dijeron que era perfecto, que sólo me hacía falta tener lana. :)
-JA
-Estoy optudimóder de la deshonestidad. Incluyendo la mía que trato de disfrazar como blanca. Gracias, Pucca, trataré de ser un poco más como usted.
-Mi Pillow Medical Woman intentó quitarme de encima al gremlin del reflujo, pero como andaba volviéndome loco en el proceso, tuvimos que abandonar tratamiento médico. Gracias de todos modos, se le extrañará un año entero.
-Recordé que la primer persona que debo consentir y que debe importarme soy yo. Y como Germán Dehesa, me compré unos tenis Puma 'perrones'. Entre otros gastos, como cómics, dvd's, cd's, etc.
herrar es umano


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